Antiperonista, atrevido para los negocios y con esposa política: las vetas del contratista de Adorni


Capilla del Señor es un pueblo dónde conviven 15.000 personas que, como en cualquier pago chico, se reconocen por la manera de caminar o por el tono de sus canas.
Matías Tabar no es un vecino común. Inquieto y atrevido, sobresale en esta pequeña localidad cabecera de Exaltación de la Cruz por sus iniciativas como emprendedor. Fue el primero o uno de los primeros en desarrollar un negocio de computación e informática que lo acercó a la política local como proveedor municipal.
Participó del partido conservador Defensa Comunal que gobernó durante muchos años el municipio que limita con el tercer cordón del Conurbano norte. El constructor se define como “antiperonista” y en su redes sociales tiene posteos en contra del kirchnerismo, a pesar de que los tuiteros oficialistas intentaron asociarlo con el intendente K del municipio. Incluso, dicen en su entorno, fue votante de Javier Milei.
Su mujer María Laura Passarella también fue y es proveedora municipal gracias a sus negocios de ropa: le vende ambos de enfermería, entre otras prendas, a la Comuna. Incluso fue candidata a concejal, cargo que ganó y ocupó durante cuatro años.
Casi todos en Capilla conocen al matrimonio y los que no los conocían ahora saben quiénes son.
En la escudería de Adorni bienes raíces es todavía una incógnita si Tabar logrará alcanzar la estrella que detenta la ya inoxidable y al parecer imbatible, escribana Adriana Nechevenko.
Tabar mintió cuando al principio sostuvo que no conocía a Adorni, aunque en confidencia con algunos de sus compañeros de maratones y deportes extremos, se entusiasmaba al contar ciertos servicios que le brindaba, “por mucha guita y en negro”, al jefe de los ministros del Javier Milei.
Como la extraordinaria refacción de la casona que el ex vocero y diputado porteño sin asumir adquirió en el country Indios Cua, con un notable rulo financiero que ningún contador o escribano (salvo Nechevenko, por supuesto) se animaría a explicar.
Este lunes, Tabar le aseguró al fiscal Gerardo Pollicita que Adorni le pagó un cuarto de millón de dolares por izquierda, es decir, sin factura, por una casa que costó US$ 120.000.
“Ni demoliendo la casa y hacerse una nueva puede costar esa guita. Matías es un buen pibe, pero en Capilla nadie se come que cobró 250 lucas gringas para una remodelación”, le traslada a Clarín una apreciación de alguien que conocé muy bien a Tabar, pero sobre todo a su hermano menor arquitecto Tomás.
En Exaltación hay quienes sospechan que Tabar le brindo más de un servicio de Adorni. Más claro: que esos US$245.000 que se pagaron cash en, al parecer, seis cuotas se hayan usado para otras refacciones o menesteres, no sólo para arreglar la casa de Indio Cua, un country algo venido a menos que lejos está de ser los más cotizados.
Matías Tabar tiene 48 años y Tomás unos 13 años menos. No hace mucho, los hermanos se adentraron en el negocio de la construcción. La sociedad no salió como debería haber salido y se pelearon.
Para seguir en el rubro, Matías Tabar hizo buenas migas con Facundo Heine. Tabar es el vicepresidente del Grupo AA Arquitectura SRL, sociedad que constituyó junto con Heine.
A 90.8 kilómetros de la casa de Tabar en Capilla y de la hiper refaccionada vivienda de fin de semana de Adorni en Indio Cuá, está la Casa Rosada. Este martes, en los mismos pasillos de la Casa de Gobierno que los Milei restringieron a la prensa acusando espionaje por un video que muestra lo mismo que está disponible gratis y para todo el mundo en Street View, se escucha un rumor que traspasa los despachos: “Este escándalo rebalsó lo que hace tiempo parece inadmisible. Karina ya decidió dejar de quemar a todo el Gobierno para sostener las desprolijidades de Manu, aunque como con Espert, somos los reyes de la procrastinación”, le dice a Clarín un dirigente que frecuenta un despacho no tan lejos del Presidente.
Fuente: www.clarin.com



